05
Mar
Desde que tenemos la casa contenedor en Abasto, hace ocho años, venimos escuchando sobre una fiesta japonesa que se hace cerca de aquí. Siempre nos enteramos cuando ya sucedió y decimos: bueno, el año que viene. El sábado, después de semanas sin llover, de que el tiempo se armara y se desarmara sin novedad, se larga. Una lluvia fuerte, abundante, que espero dure hasta el domingo pero que es de corto aliento y terminó casi una hora después de haber comenzado. Al rato, mientras la luz de la tarde va yendo a esa que llama la luz más hermosa del…








