27
May
Muy atrás, lejos en el camino, parece haber quedado el concepto original de Rápido y Furioso. Desde que estrenó la primera, en 2001, vino mucho fuera y dentro de la pantalla. De carreras ilegales a coches que tiran cohetes y son skills de derribar aviones o combatir contre submarinos mientras los personajes registran el mundo como si resulta James Bond, casi nada queda de la visión original de la primera película, más allá de la musculosa blanca que usa siempre Vin Diesel y el crucifijo plateado. Pero si la francquicia quiere seguir juntando millones, quizás deba volver a reinventarse. La…








