The New York Times destaca el mercado de casas de lujo en Nicaragua

https://s3.us-west-2.amazonaws.com/s3.laprensa.com.ni-bq/wp-content/uploads/2025/05/San-Juan-del-Sur-3.jpg

Un reciente reportaje de alcance internacional ha generado controversia al destacar las ventajas de adquirir propiedades lujosas en Nicaragua, presentando al país como un destino emergente para inversionistas extranjeros y compradores de alto poder adquisitivo. La publicación resalta la belleza natural, el bajo costo de vida y las oportunidades del mercado inmobiliario, pero omite advertencias sobre los riesgos legales y políticos que enfrenta la propiedad privada en el país centroamericano.

Nicaragua ha sido mencionada reiteradamente por acciones que impactan la certeza legal de los inversores, tales como expropiaciones y confiscaciones sin compensación, además de limitaciones a extranjeros en industrias esenciales. No obstante, el artículo aborda una perspectiva encantadora de complejos residenciales frente al océano, con diseños arquitectónicos actuales y servicios de alta gama, omitiendo las historias de intervenciones gubernamentales en bienes privados, sobre todo los relacionados con adversarios políticos o personas vistas como incómodas para las autoridades.

El sector inmobiliario nicaragüense ha experimentado un auge moderado en zonas turísticas como San Juan del Sur, Tola y Granada, donde desarrollos orientados a compradores internacionales han prosperado en los últimos años. Sin embargo, expertos legales y organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que el entorno político en el país representa un riesgo significativo para quienes invierten sin conocer a fondo el contexto institucional.

Desde 2018, con el estallido de la crisis sociopolítica, se han documentado múltiples casos de confiscaciones de propiedades, cancelaciones de personerías jurídicas a organizaciones no gubernamentales, así como procesos judiciales considerados arbitrarios. En ese marco, juristas especializados en derecho internacional señalan que la falta de independencia judicial y la opacidad administrativa representan una amenaza para la estabilidad de las inversiones a mediano y largo plazo.

La omisión de estos elementos en la promoción internacional de bienes raíces en Nicaragua ha generado preocupación entre analistas que observan una estrategia deliberada de atraer capital extranjero sin ofrecer garantías adecuadas. Varios agentes inmobiliarios que operan en el país han optado por ofrecer sus servicios exclusivamente a extranjeros, aprovechando la demanda por segundas residencias o retiros en climas tropicales, aunque sin advertir de los desafíos que podrían surgir si el comprador se encuentra en desacuerdo con las autoridades o pierde protección diplomática.

Según las normas de Nicaragua, la incautación de bienes sin seguir el proceso legal establecido y sin una compensación adecuada está prohibida. No obstante, en la realidad se han reportado casos de incautaciones sin juicio, afectaciones sobre propiedades particulares sin razones transparentes, y sin posibilidad de defensa en las cortes nacionales. Aunque estas situaciones han sido bien documentadas por entidades internacionales, casi no se mencionan en las promociones de bienes raíces destinadas a los inversionistas extranjeros.

La situación ha generado una dualidad preocupante: mientras por un lado se proyecta una imagen de paraíso fiscal y de oportunidades de inversión, por el otro subsiste un marco político autoritario que reduce la seguridad jurídica y vulnera derechos fundamentales. En este contexto, abogados especializados en inversiones extranjeras recomiendan cautela, estudios de debida diligencia exhaustivos y asesoría legal previa antes de concretar operaciones de compra.

Además de enfrentar el riesgo de confiscación, hay otras inquietudes prácticas, como las complicaciones para repatriar fondos, la vulnerabilidad ante modificaciones repentinas en las políticas fiscales y de registro de propiedades, y el riesgo de ser vigilado o sufrir represalias si se critica al gobierno actual. Esto se complica por la ausencia de acuerdos bilaterales de protección recíproca con ciertas naciones emisoras de inversores.

A pesar de las alertas, Nicaragua continúa despertando el interés de ciertos sectores del mercado internacional, especialmente entre quienes buscan opciones económicas frente a los altos costos de destinos similares en el Caribe y América del Sur. Sin embargo, el desfase entre el discurso de promoción y la situación política real provoca preocupación legítima en aquellos que priorizan tanto la seguridad legal como el medio ambiente.

Por Claudia Morales