Temporada de guisos: los cinco infaltables de la cocina argentina

Temporada de guisos: los cinco infaltables de la cocina argentina

Uno de los primeros libros de la cocina española se titulo «El Libro de los Guisados»escrito en el año 1525 por el cocinero del rey, roberto de nola. La publicación procede de una versión más antigua titulada «Libre de Coch» del Maestre Robertjefe de cocina de Fernando I de Nápoles, en el que se detallan numerosas preparaciones culinarias de la época. En el escrito, el guiso consiste en preparar los alimentos haciéndolos cocer en una salsa, sin rehogados, permitiendo el reflujo de los vapores durante el proceso de elaboración.

En este aspecto, esta forma es un proceso de cocción que te permite utilizar una gran variedad de ingredientes. Por regla general, utilice los alimentos disponibles en la región, en el tiempo o el gusto del cocinero que la preparación. Tan bien varía el coste de elaboración, según el país, se lo considera sabrosa y económica preparación. es por ese motivo, que Argentina tuyo, tanto por su herencia mediterranea y prehispanicaUna gran diversidad de guisados ​​que son ideales para la temporada invernal.

Buseca

guiso de mondongo

Buseca es la denominación popular de los países rioplatenses para el guiso de mondongo, originario de la región italiana de Lombardía. El plato es una preparación suculenta similar a los llamados “Callos a la madrileña”típico por excelencia de la gastronomía española, que mantiene las tripas vacunas como ingredientes imprescindibles.

La receta, es relativamente, sencilla y recomienda el uso de diversas variedades vegetales para darle un sabor más pronunciado. Lavar y dejar en remojo los porotos y garbanzos dure al menos 5 horas y hervir el mondongo en abundante agua con sal hasta que esté tierno, para luego dejarlo enfriar y cortarlo en tiras. Pelar y picar la cebolla, las papas y la zanahoria, cortar en cubos y reservar.

La cocción comienza dorando con aceite la panceta cortada, luego agrega el chorizo ​​colorado cortado en rodajas, agrega la cebolla y revolver con una cuchara de madera. Agrega las papas, las zanahorias, el mondongo, el pimiento rojo y las vegumbres. El siguiente paso es cubrir con agua el guiso y condimentar a gusto. Dejar a fuego bajo hasta que la preparación quede espesa.

guiso delentejas

guiso delentejas

Todo un clásico familiar, de lo más económico en la región, es el guiso de lentejas. Según registros, comenzó a hacerse entre el Siglo XIX y XX en España, con la calidad de ser un plato rico, barato y muy abundante. El mismo se caracteriza por contar con una legumbre como lalentja, qu’aporta fibra, vitaminas, hierro, manganeso, potasio, cobre y fósforo.

De elaboración sencilla, primero viene picando la cebolla, el ajo, el ají y salteándolo con el aceite de oliva. Luego, corte el resto de los vegetales, como calabaza, berenjena y zucchini; agregándolo junto con la zanahoria rallada a los previamente salteados. Remover para integrar y agregar la carne, laslentjas pre cocidas y una taza de caldo. Condimentar a gusto y llevar a cabo a hervor. Es crucial para la intensidad del tiempo, bajar un poco el fuego para dejarlo cocinar por 40 minutos con la cacerola semitapada.

Locro

Locro

Por supuesto, no puede faltar el locro. El guiso de origen prehispanico y preincaico, típico de varios pueblos andinos, based on zapallo, maize, poroto blanco y papas, originario del area de la cordillera de los Andes. Derivado del quechua «ruqru» o «luqru»El locro argentino, desde al menos hace tres siglos, sintetiza los aportes gastronómicos europeos: el chancho, los chorizos, mondongo y numerosos aliños han sido aportados por la inmigración colonial.

La elaboración ideal lleva dos días de preparación, comenzando con el remojó en agua hirviendo de los porotos. Al día siguiente, cambiarles el agua y hervirlos hasta que estén tiernos. Además, el día anterior, coloque el maíz blanco en una cacerola grande y cubralo con agua.

El día de la preparación del locro herví el maíz con toda el agua Durante media hora, agregar la carne, el rabo, todas las verduras y el chorizo ​​colorado desmenuzado. Cuando suelte el hervor, retire la espuma que ablandará la superficie, para evitar que el locro quede ácido. A continuación, baje el fuego y agregue los porotos. Dejar hervir a fuego suave de 2 a 3 hs. Si el mío se está cocinando el locro el agua se va a evaporar, agregue el caldo en la medida necesaria. Finalmente, es importante tener en cuenta que la consistencia ideal y cremosa lo va a otorgar el zapallo, así que se recomienda tener cortado en pequeños dados en la olla.

guiso carrero

Históricamente, el guiso «carrero» fue un plato en todo sentido popular, pues no solo se comparte, sino que de las distintas carretas se aportaba algo que cada una de ellas llevaba para su cocción. Su origen se remonta a las campañas militares de los «Conquista del Desierto», en el que los soldados trajeron trozos de cecina, escasas legumbres y algunas verduras, sin que importara demasiado su irregular y discontinua variedad.

La elaboración es muy sencilla, austera y práctica, posiblemente por su origen militar. Se comienza cortando la carne en cubos, dorar en cacerola y reservar. Por otro lado, hervir los chorizos para desgrasarlos. En la misma cacerola rehogar los vegetales, salpimentar y sumarles la carne y los chorizos cortados en rodajas. Agregar caldo e ir incorporando primero la batata, luego la papa y por último la calabaza. Por último, los choclos y cocinar hasta que estos últimos sean cocidos.

guiso de arroz

guiso de arroz

Finalmente, el guiso de arroz es una de las recetas cotidianas de la cocina internacional. Sus ingredientes están al alcance de cualquier supermercado del mundo y son de los platos más sencillos para cocinar, no importa la región ni la época del año.

Se empieza colocando en una cacerola el aceite y la manteca, dorar el pollo cortado en presas y añadir la cebolla. Se grega los tomates cortados y pelados, el morrón, las arvejas, el caldo y condimentar bien. Tapar la cacerola y dejar hervir despacio hasta que el pollo y las arvejas estén cocinados. Sumar el arroz, tapar nuevamente la cacerola y dejar hervir despacio por 20 minutos. El secreto se encuentra en que el arroz debe resultar espeso, pero jugoso.

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Por Claudia Morales