Milei le robó el alma al PRO

Milei le robó el alma al PRO

El Big Bang de 2001 apostó por un nuevo tablero. Por un lado, el kirchnerismo abrevó en los retazos de la izquierda peronista representada hasta la implosión de la Alianza por el Frepaso. Al mismo tiempo, también apoyó en insanos quadros de la izquierda radical alfonsinista.

En el otro andarivel, la ciudad de Buenos Aires fue testigo de la gestación de una nueva fuerza qu’absorption retazos de l’peronisme menemista, al mismo tiempo que el ucedeísmo a la deriva tras la implosión de la contrabilidad y el ocaso de su inédita alianza con el peronismo.

En este campo de Orégano, Macri construyó el PRO, con el agregado de un contenido que demostraría gran vigencia en la final electoral de 2015: la importación de celebridades a la política con el fin de oxigenar las viejas estructuras oxidadas.

Años más tarde, ambas fuerzas mutarían. En particular, la crisis federal de 2008 parió dos grandes coaliciones, una de corte popular que acentuaría hasta la caricatura el mito de la “juventud maravillosa” de los 70 y, en el andarivel contrario, otra que a su ADN modernizador le agregaría también hasta la parodia un módulo de republicanismo no soñado ni por el propio ex presidente Arturo Illia.

Definido en fórmulas, así como el kirchnerismo era una amalgama entre Fernando Espinoza y Hebe de Bonafini, el macrismo expresaba una síntesis entre Nicky Caputo y Lilita Carrió. En ese terreno crujen hoy las dos coaliciones. Al kirchnerismo le estalló su pata popular al calor de una inflación de triple dígito y al macrismo su columna vertebral de racionalidad empresarial al terminar reponiendo el cepo y endo con la escupidera al FMI.

En lo que toca al PRO, ¿cómo procesar su estado de zombificación inducido por Milei? Si dobla por la derecha en su variante Bullrich, sus candidatos chocanes con el ruidoso outsider, si dobla por el republicanismo y la moderación en su opción Rodríguez Larreta, ha conocido el menú electoral hay que etiquetar con una advertencia de “alto argumento de radicales lista 3 ” y riesgo de helicóptero por cierto.

*Daniel Montoya es consultor y politólogo.

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por Daniel Montoya

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Por Claudia Morales