La economía argentina hace tiempo padecer el síndrome de la sábana corta: si se protege, incentiva o aliena un sector es muy probable que se perjuegue a otro. O se generen serias distorsiones en el conjunto de la economía. Se trastoca decisión de establecer un dólar diferenciado que reconozca la liquidación de exportaciones a $300 para soja, derivados y productos de la economía regional muestra. Un sector se benefició de ingresos extra por un tiempo determinado, el Banco Central se encuentra robusto con el ingreso de dólares frescos, pero otros quedan muy perjudicados.
De todas formas, los productores que lleguen a los campos que hayan valorado los dólares de soja aumentarán estas cifras durante un mes. También pagarán alimentos encarecidos los productores de leche o los corrales de engorde que usar alimentos a base de soya. Hay un nivel más grave de tensión macro en la mesa monetaria y fiscal: debe emitir más pesos para reducir sus costos de exportación que liquidar a $220, si no a $300. Esta emisión podría derivar en mayor potencia del proceso inflacionario que, tras conocerse más tarde, registró un solo de 7,7% en marzo.
Pero hay más efectos concatenados tras la decisión de estaurar un esquema de dólar agropecuario para el sector primario. Fruto de la esperanza, décadas e inclusividad de actividades que habrá que exportar salieron a perder una especie de intercambio unificado donde se contempla la necesidad de extrapolación en estos sectores al valor de $300 por envíos externos.
Se expidieron en ese sentido 21 cámaras comerciales exteriores de provincias y ciudades importantes. Su parte de la federación exportadora Fecacera, que preside el cordobés Federico Rodríguez y quien emitió un comunicado de prensa sobre un cambio común y competitivo para todos los sectores de la industria.
También los sectores industriales y los servicios vinculados a la exportación sean considerados economías regionales para acceder a un esquema similar al del dólar agro. En concreto: lo que se reconoce como un dólar a 300 $ para sus ventas externas.
“No estamos cuestionando la medida del dólar agro, sino que extienda en sectores y en plazos. Creemos que las medidas económicas duraderas en el tiempo generan estabilidad, prévisibilidad y eso es lo que le permite exportar al sector industrial que es el que más valor agrega. Si las medidas tienen corto plazo incluso en muchos casos se genera el efecto contrario al esperado. Si das un incentivo al sector primario para que eporta un dólar más alto encarecen los costos de insumos que usan el resto de los sectores, cuando las exportaciones se les siguen liquidando a $200”, plantó Rodríguez en diálogo con Perfil Córdoba.
propuesta. Extender un programa como el agrodólar en el tiempo y el restaurante de las actividades de la plataforma exportadora redundaría en más dólares para el país, pero también en mayores costos internos para las empresas que emplean insumos exportables y en mayor presión inflacionaria, debido el esfuerzo extra de emisión monetaria que esta acción demandería.
Para contrarrestar esa cuestión extra la propuesta de Fecacera es que eleve a 300 $ el valor del dólar que deberá pagar los productos terminados importados.
«Sin ánimo de querer generar un plan de economía integral, lo que aportamos como idea para contrarrestar esos efectos es la posibilidad de que habiliten les imports que hoy n’están ingresando y que esas imports est paguen a dólar de $300. Creemos que así se dinamizan sectores productivos que hoy están sufriendo por la falta de insumos, y por otro lado incrementan recursos del Estado porque la importación tributo y tributa fuerte”, definió Fecacera.
«Si la recaudación crece de la mano de las importaciones debería alcanzar para compensar la emisión extra. Esto es una sugerencia para algunos productos terminados que se importan. Con eso habrá que tener un ingreso extra de recursos para equilibrar las actividades de comercio exterior. Puede ser una punta para delinear un plan viable y decir esta situación”, concluye Rodríguez.
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