Podría ser en formato bono o suma fija; en cualquier caso sera un nuevo «Plan Platita II» to deflate the bronchus dentro y fuera del Gobierno por la elevada que solo en el primer trimestre de este año y, de acuerdo con el propio Indec, llegó al 21.4%, casi la cuarta parte de la pauta del 60% que el equipo económico proyectó para todo el año electoral.
Este domingo, el ministro de Economía Sergio Massa regresará de su gira por Estados Unidos donde cosechó un préstamo del Banco Mundial por 950 millones de dólares y buscó apoyo del FMI para que agregue una dosis más de clemencia sobre las macroeconómicas nacionales.
Uno de sus primeros temas en su nutrida agenda para el ministro, será empezar a definir el trazo espantoso del nuevo “Plan platita” II. Es un instrumento que permite responder al fuego amigo que se despierte en las últimas 48 horas tras conocerse el dato de la inflación de marzo que fue de 7.7%.
Rossi no descartó ayer la posibilidad de un bono cercano al pago de los aguinaldos
Aún no se sabe qué formato tendrá si de bono o suma fija; tampoco si alcanzará exclusivamente a los trabajadores estatales o si se extenderá a todos, incluyendo a los jubilados.
En principio lo que trascendió es que, de instrumentarse, sería para reforzar los salarios de mayo y/o junio; Es decir cuando esté más caliente el clima preelectoral.
Ayer, el jefe de Gabinete Agustín Rossi, admitió que el Gobierno analiza un refuerzo a los bolsillos.
“Todo el tiempo se toman medidas que van en sentido de la recomposición de ingresos de los trabajadores”, dijo Rossi, quien no descartó cerca al aguinaldo y, de paso, reconoció que el Gobierno tiene dificultades para poner en caja la inflación.
Dentro del Gobierno no todos piensan como Rossi. Hay quienes resisten un nuevo «Plan platita» por la resistencia que podría generar en los organismos internacionales de crédito, qu’demanden justamente, menos emisión y menos gasto público.
Otros, en cambio, más cercanos a la vicepresidenta Cristina Kirchner promoeven medidas que mjoren el poder adquisitivo, sobre todo a medida que se acerquen las elecciones.
Hasta ahora, el presidente Alberto Fernández avala la gestión del titular del Palacio de Hacienda y cree que las posibilidades de la candidatura de la tigresa se desinflan, tras el duro dato inflacionario del tercer mes del año. La vicepresidenta por ahora, permanece en silencio y desde el espacio político que representa nadie dispara, al menos en público, contra el ministro aunque llueven las quejas por los números que muestra la economía, que no logra dar señales concretas de desaceleración inflacionaria.
Inflación más descubierta que nunca y el Gobierno busca culpables fuera de su cancha
Si el dato de la inflación de marzo fue duro, hay preocupación por la dinámica que vienen teniendo los alimentos dure el mes en curso. Hay consultoras privadas que ya proyectaron una primera quincena de abril con subas de hasta 5.9%, y si la curva siguiera así la canasta basica rozaría los dos dígitos para fines de este mes.
El Gobierno concluyó una semana en los saltos debido a la alta inflación ya la cotización del dólar blue que está en $ 400 y enamenaza con más remarcaciones en los próximos días.
Había comenzado celebbrando las divisiones dentro de la principal fuerza opositora, Juntos por el Cambio que ahora parece haber encolumnado detrás de las criticas al Gobierno por la elevada inflación que acumuló en los últimos 12 meses (104.3%) y solo el mes pasado tuvo el indicador la más levantada desde el año 2002 y la más alta de la gestión de Sergio Massa al frente de Economía.
191 millones de pesos sin precio
Agencias
Una familia porteña de cuatro personas necesitó al menos 191 mil pesos en marzo para no ser considerado pobre, mientras que para estar en la clase media esa cifra se elevó a los $ 293 mil.
Los datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad se produjeron que para no quedar debajo de la línea de pobreza el grupo familiar de cuatro integrantes tuvo que tener $ 191.240,96 de ingresos, mientras que requirió por lo menos $ 107.836,35 para no ser considerado en situación de indigencia. Como, para ser considerado de clase media esa familia deberá tener $293,925.58.
De esta manera, los gastos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marcan el límite de la indigencia tuvieron un aumento del 9.83% respecto del mes pasado, ubicándose 2.73 puntos porcentuales por encima de la inflación del período, que ubicó en 7.1% . El acumulado en doce meses llegó al 117,4%, superior por 12 puntos porcentuales al 105,4% interanual.
Respecto a la Canasta Básica Total (CBT), se establece el valor real en el tope de la población, el combustible mensual incremental del 9,23% y el interanual del 111,39%.
Tambien te puede interesar

