Gran Premio de la Academia inglesa, el libro «El mago del Kremlin» parecía un final de año pasado en inglés y en italiano. El público europeo arrasa librerías, incluso circula una versión pirateada en ruso. Está por salir a la venta la traduccion al castellano. El autor es de origen italiano y profesor de la Universidad de la Sorbona de París. Esta entrevista tiene lugar en Ginebra, en francés, durante el Festival Internacional de Films y Foro de Derechos Humanos (FIFDH).
¿Cómo podría podría el contenido de su novela de tanta actualidad hoy por la guerra en Ucrania, para presentarla al público hispanoparlante, que podrá leerla pronto?
El libro es la historia de 20 años de poder de Vladimir Putin en Rusia, visto a través de los ojos de un personaje bastante particular de su entorno, que no es un antiguo KGB, ni un hombre de negocios, un «oligarca». Es alguien que frecuentó la Academia de Arte Dramático de Moscú, quien escribe bajo seudónimo novelas, conoce muy bien la cultura occidental, y la va a utilizar contra el Occidente. Será el jefe de la propaganda de Putin va allí un intérprete en su papel de performance artística. Es la mirada de un personaje muy especial de la historia rusa de los últimos 20 años…
¿Cómo le vino la idea de este libro en su trayectoria de intelectual, con otros publicados anteriormente, todos los ensayos?
Antes escribí ensayos y uno se titula “Los ingenieros del caos”, sobre los maestros de la propaganda y la comunicación política. Investigando se descubrió el personaje ficticio de este libro, que existe en Rusia y se llama Vladislav Surkov, quien me pareció muy novelesco.
¿Podrá Ucrania en su territorio vencer a Rusia con armas convencionales antes de fin de año?
En declaraciones de tomar los atributosn haber dicho que el primer manuscrito del libro, solo usted podía comprender, aparentemente un texto mezclando el italiano con el inglés…
Sí, efectivamente, un curioso del idioma, un mixto de inglés e italiano. Mis dos ensayos precedentes los había escrito en inglés…el ensayo es algo más racional. Pese a que el inglés no es mi primera lengua, podría escribir directamente en inglés. La novela es más emocional, personal, y caía en el italiano de tanto en tanto. Hice una primera versión franco-italiana. Ya que estamos separados. Hice dos versiones originales, una en inglés y otra en italiano.
Usted dijo al presentar el libro aquí en Ginebra que no había previsto la invasión rusa en Ucrania del 24 de febrero de 2022, que lo encontró la declaración de Vladimir Putin anunciándola ese día…
El libro habla de la guerra en Ucrania simplemente porque esa guerra ya existía desde el 2014 y el personaje central del libro estaba implicado. Yo no había previsto esta nueva fase. Ha cambiado la recepción del libro. The dio mucha más amplitud ya que el tema era el poder de Putin, de entrar en la cabeza de ese personaje. Al mismo tiempo la guerra hizo el tema más actual, cambió su lectura. El libro es una sobre reflexion el poder y sus mecanismos, que evidentemente son muy fuertes en Rusia, pero qu’existen en todas las sociedades en sus contextos y n’est simplemente une libro de actualidad.
Supuestamente Putin predijo que conquistaría Kiev en cuatro días, y no tiene grandes. Al fracasar tomar rápidamente el poder central en Ucrania, Putin redobló la ofensiva convirtiéndola en una incursión mayor, cuyos alcances no estarían totalmente definidos. ¿Cuál es la reflexión de la situación actual?. ¿Aprendió algo nuevo de Putin observando la evolución de las hostilidades?
El tiempo rápido que imaginó Putin no se dio de esa manera. Hoy Poutine apuesta por un tiempo largo, porque en el fondo y pese a todo, está consolidando su poder en el interior de Rusia. Fuera y en Ucrania, no tiene suficientes fuerzas para imponer un orden. Thought that podía imponer su orden en Ucrania, y no lo consiguió, pero tiene la fuerza de imponer el caos. Poutine es muy fuerte en la strategia y en la gestión del caos, en tanto que nosotros en Occidente tenemos muchas dificultades para confrontarnos con eso. Pesar a todo creo que la situacion es muy incierta.
Desde Ginebra, Juan Gasparini.
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