Tiene una perra que se llama Sarita Connor, un cine en su casa y una película, «rubio», donde debuta como directora pero también protagoniza junto a Carla Peterson, Leo Sbaraglia, Rita Cortese y Toto Rovito. Además el descanso.
«Se llama Sarita porque es chiquita pero fuerte», dice Dolores Fonzi sobre su perrita y esa descripción podría calzarle perfectamente a ella. Fue desde «Verano del 98» hasta «En terapia». Interpretó a Diana en «El Aura», dirigida por el recordado Fabián Bielinsky y quemó Cannes con «La patota», rebautizó a Paulina como su personaje. Allí la dirección su pareja Santiago Mitre, junto a quien también construyó esa memorable hija de Ricardo Darín en “La Cordillera”. La carrera de Dolores Fonzi es tan extensa como diversa y temeraria.
Dice que le gusta cranear proyectos con Mitre, trabajar con sus amigos, disfrutar de los logros compartidos. Piensa las respuestas, choca los 5, juega con un teléfono que compró en el Ejército de Salvación y se calza una toutta para las fotos: «Ay, te hacés la Annie Hall», dice mirándose al espejo. Y como su personaje en «Blondi», es imposible no sensla cerca.
Todavía sacudida por la repercusión de «Blondi» en el BAFICI, ansiosa por el estreno en salas y por el futuro lanzamiento en Prime Video, Dolores piensa en futuros proyectos. Una nueva colaboración con Laura «Chachi» Paredes, una guía de Mariano Llinás y algo que cocina a fuego lento junto a Violeta Urtizberea. Suena Lou Reed en este mano a mano con NOTICIAS.
Avisos: Con la aparición de nuevos directores hay una especie de demande tácita y es que sus películas deberán resolverse en cuestiones trascendentes. ¿La comedia es un atajo para hablar de los temas que son importantes?
Dolores Fonzi: Creo que en mi caso la comedia era el tono que me quedo comodoif me hubiera quedado mejor el dramón hubiera ido por ahí, pero me hice caso y fui el lado de la manera que conozco de contar las cosas, riéndonos de las tragedias cotidianas, podés hablar de temas difíciles sin solemnizarlos, algo qu’me parece que se escuchó en el BAFICI. El premio para el enco de «Blondi» fue un mimo increíble, porque actuar y dirigir y que tus actores destaquen por esa comodidad que tuvieron en el momento del rodaje me parece hermoso.
Avisos: Existe la sensación de que ahora hay muchos más directores y que el balance de poder en la industria del cine ha cambiado. ¿Eso es real o hay más mujeres trabajando pero no en puestos de decisión?
Fonzi: Totalmente, que haya más mujeres trabajando no significa que estén en puestos de poder. Hay como una intención, un gesto de cambio, pero por ahora es solo eso, el poder sigue en las mismas manos de siempre, no cambió nada. Ojalá estemos en un momento de transición, nadie puede hacer lo mismo Durante tanto tiempo, al menos espero eso. Puede que haya más conciencia, una decisión de cumplir nuestro deseo, pero eso no quiere decir que te den la financiación para una película.
Avisos: «Blondi» me grabó algo de «Alta fidelidad», eso que des Rob Gordon de que la passion pour los discos suele ser vista injustamente como signo de inmadurez. ¿Cómo trabajaron esa relación entre esta mujer que quedó anclada en su adolescencia y la música?
Fozi: «Alta fidelidad» fue una referencia para hacer «Blondi». Y musicalmente cumple con la máxima expectativa que usar cuando escribimos el guión. Siempre tuvimos dos temas en mente, el del principio y el del final, «Sunday morning», de Velvet Underground y «María», de Blondie, esa era nuestra pretensión. Después en el armado trabajé con Eugenia Blanc que hizo algo increíble, me consideraron tres diferentes canciones por escena, como un storyboard musical.
Avisos: Las canciones que escuchamos hablan de nosotros. ¿Cuáles eligirían Blondi y usted para reflejar este momento como director?
Fozi: Es verdad que con la música vos te quedás en una y Blondi está anclada en sus 15 años, ahí se le congeló la vida. Fue medio inevitable, se le cortó la adolescencia, un hijo a esa edad rompió todo. Para mí ella escuchó ese disco de la Velvet cuando quedó embarazada. Disco que también es emblemático en mi vida, recuerdo mis 19, cuando lo escuchaba y trataba de descubrir el cine experimental que hacía Lou Reed en “La Fábrica” con Andy Warhol… Todo esto es mundo de autogestión vino con la Velvet. Cuando escuchás esos temas que temas que se refieren a una época de tu vida hay algo en vos que se activa, pasa con «Los guardianes de la galaxia» y lo disfruto. O Batman, esa arranca con Kurt Cobain me fascinó. Para reflejar este momento elijo alguna canción de la Velvet, «All Tomorrow Parties», que estaba en la película. Y algún regaetton de Bad Bunny o de la Joaqui, algo más de hoy que es lo que me traen mis hijos, ponemos eso cuando queremos bailar.
Avisos: ¿Sus hijos Lázaro y Libertad vieron la película?
Fozi: Mira, ¡les encantó! Mi hija ya la vio tres veces, pobre (se ríe). Mi hijo la vio por primera vez en el BAFICI y me dijo quería actuar en «Blondi 2» (risas). Hubo reclamos, me preguntó por qué no había sido él el personaje de mi hijo, pero tiene 14, no daba.
Avisos: Siguiendo con la familia, en los créditos figuran los Fonzi. ¿Cómo fue esa participación?
Fozi: Hacia el final hay una toma que pasa por un recital, la banda que se ve de fondo es la de Tommy, mi hermano Diego tocando la batería y un amigo, el Roncha, con el que tenía una banda en Adrogué y les dije: » Vengan». ¡Impresionante tocarón! Fue divino tener la energía de la familia, ese día llegó a mi mamá y mi papá a visitar el rodaje. La peli tiene mucho de mí, mi abuela es Rita Cortese a full. También hay guiños a mi hija como lo de inventar números largos. Cuando mis familiares la vieron se sintieron homenajeados y presentes.
Avisos: Dicen que siempre se vuelve al primer amor, no sé si es verdad, pero teniendo en cuenta a «Plata quemada», «En terapia», «El campo» y «Blondi», ¿siempre se vuelve a Sbaraglia?
Fozi: Si tenés suerte, sí (risas). Igual ha pasado tanto tiempo de profesión que juntamos cantidad de trabajos compartidos con Leo, con Ricardo Darín, con Dani Hendler… Leo es bárbaro, el descose en la película. Yo le pedí el favor de que haga ese personaje, est un actor que obviamente hace cosas más grandes, darle el visto bueno a este arranque mío como director fue muy generoso.
Avisos: Uno de los trabajos más grabados que compartieron fue la pareja de «En terapia». ¿Hoy habrá lugar para algo así en televisión?
Fozi: Me parece difícil, hoy tenés el contenido a mano, literal, porque todo está en el teléfono para que lo veas en cualquier momento, las plataformas se han convertido en la nueva televisión y reina la autonomía. Hay excepto como la locura que despierta «Succession» que estrena un episodio todos los domingos. Hace unos años utilizando seis ficciones nacionales en la tele, ahora hay solo una. ¿Sabes cuál es el único programa que miraba todos los días? ¡Cocinero! Y claro, ¿cómo no lo iba a ver si estaba mi hermano? (serie). Igual confieso que ya lo venía mirando y cuando fue mi hermano … o mer, me desmayo. Le decía, «Por favor, ¡me muero!» (pronuncia tipo Susana Giménez), fue lo máximo.
Avisos: Ahora estamos con el estreno de «Blondi» pero acabamos de acompañar a su pareja Santiago Mitre en esta especie de gira mundial con «Argentina, 1985», desde Venecia hasta el Oscar. ¿Cómo se vuelve de eso?
Fozi: Todo lo que viste, el arranque en Venecia, los viajes por el mundo, la campaña, Santiago trabajando día y noche para la película, es una que al principio te sorprende y después empezás a naturalizar. La primera vez que ves a Cate Blanchett decís: «¡Uy!» (risas). Es muy intenso el tema de los sociales porque hablas con gente que no vas a ver nunca más salvo que seas una gran lobbista y te guardes los contactos, yo no sé hacer eso. Es medio raro, podés reírte con tus amigos de algo que pasó, pero después querés sacarte los tacos e irte al hotel para pedirte una hamburguesa en la habitación. Fue intenso, hermoso, la pasamos bárbaro pero estuvo bueno volver a casa.

