09
Abr
Por momentos se lo ve como caminando, fuera del circuito, hasta que encuentra el espacio, la pelota le llega, él se convirtió en el generador de jugadas, pasa de una velocidad a otra y le va imprimiendo ritmo. Levanta la cabeza, juega y hace jugar. Ya no ese pibito de Instituto que tenía lagunas y le costaba encontrar socios para su juego, por eso su capacidad generadora aparecía en cuentagotas. Ahora, Rodrigo Garro, con la camiseta de Talleres, es un señor '10' con continuidad en el accionar del partido, responsabilidad, asistencia y eficacia. Garro, evolucionado y ya como exclamación de…








