03
Ago
El vínculo entre Donald Trump y Vladimir Putin, que inicialmente parecía dirigirse hacia una nueva era de entendimiento mutuo, ha llegado a una etapa de creciente tensión. Lo que empezó como una secuencia de gestos amistosos y diplomacia ágil se ha convertido en una situación caracterizada por advertencias, amenazas de sanciones y un tono cada vez más confrontacional entre ambas naciones.En los meses iniciales de la nueva presidencia de Trump, las relaciones entre Estados Unidos y Rusia evidenciaron una aproximación. Washington adoptó una actitud menos severa hacia Moscú en entidades multilaterales, se mostró abierto a discutir posibles encuentros recíprocos entre…








