Is a Renaissance man, the interesa todo y tiene el raro don de metere a fondo, sin prejuicios en cada proyecto. Se dice que le cae bien a todo el mundo y es verdad, ¿cómo puede caerte mal un tipo como chico olmi? Imposible.
Actor de cine, teatro y televisión, director, documentalista, cineasta, amante de la naturaleza, conductor, participante del «Bailando», favorito sentimental de «Masterchef». Boy Olmi es tan curioso que pudo estar en Rebelde Way, en clásicos del cine nacional como “La búsqueda”, “Noches sin lunas ni soles”, hacer “Espejos circulares” dirigida por Javier Daulte y sobrevivir a par de realities con solvencia y también manteniendo intacto el amor del público. Su pareja de 30 años con la actriz carola reyna ¿Eres de los más queridas, ¿el secreto? Hilos auténticos.
Llevar a cabo el programa cultural tradicional. «La hora exacta» junto a Teté Coustarot, pero por estos días enfrenta el desafío de sousse al escenario junto a Soledad Villamil, Laura Oliva, Paula Ransenberg, Ailin Zaninovich y Tupac Larriera. es uno de los protagonistas de “Par mi, para vos”la hilarante comedia chejoviana dirigida por Héctor Díaz.
Avisos: Vuelve al teatro con una obra ganadora del Premio Tony, eso tuvo peso a la hora diciendo sí a «Para mí, para vos»?
Chico Olmi: Es un respaldo importante, pero sobre todo esta obra es un desafío fabuloso porque es tremendamente divertido, comercial, popular y graciosa con un sustrato muy profundo que es lo que la vincula con el universo de Chejov. En el original como vos sabés se llama «Vania and Sonia and Masha and Spike», donde aparecen tres personajes chejovianos traspolados a otra realidad, con los conflictos de ese mundo, pero dentro de una comedia contemporánea argentina que ocurre en Villa Elisa, en una casa de campo. Es muy lindo poder manejar esos dos planes simultáneamente, la gran inteligencia que tiene el autor Christopher Durang es haber déarrollado una pieza tan original, que en manos de un director como Héctor Díaz y de un elenco hermoso, va a dar un resultado muy diferente.
Avisos: ¿Un director que además es un gran actor como Héctor Díaz tiene la diferencia?
Olmi: Todos los directores pueden conocer cómo es el funcionamiento del actor porque somos una maquinaria muy misteriosa, el actor es su propio instrumento, entonces la ejecución obedece a sus propias reglas. Los actores somos raros porque funcionamos todos de manera diferente, simplemente porque las personas somos distintas y también muy parecidas en el fondo. Un actor dirigió ha disfrutado y padecido todo eso en carne propia. A Héctor le da cierta ventaja saber por qué cosas pasaron los interpretes cuando nos piden resolver algo en determinadas circunstancias. Él es de una minuciosidad, de una inteligencia y al mismo tiempo de un humor que cala muy hondo.
Avisos: A riesgo de spoilear vamos a revelar algo, el personaje que usted interpreta es gay. ¿Como lo encaró?
Olmi: Es gay, pero también se está preguntando mucho que le pasó con su vida, con su capacidad de amar, de disfrutar y de volar libre. Por lo cual podemos preguntarnos qué quiere decir ser gay, ¿es que te gustan los hombres? ¿Es que no te gustan las mujeres? ¿Es tener una vida sexual activa con gente de tu mismo género? Estas son las cosas que se está cuestionando Vania, temas que dieron vueltas desde hacía rato y que él tapó.
Avisos: ¿Cómo se crea en escena una complicidad entre hermanos?
Olmi: Somos un grupo de actores que algunos nos habíamos cruzado más y otros menos, pero estamos experimentando eso que le pasa a los trapecistas, saltar y confiar en que el otro te va agarrar. Y se ha generado una confianza tal que todos los días nos arrojamos a ese salto al vacío para caer siempre bien parados.
Avisos: Cuando usted dirigió el cortometraje experimental «El hombre de la semana», que recorrió muchísimos festivales, todos esperaban que de inmediato llegara a debutar como director en un largometraje, pero pasaron 20 años hasta sur premierera película, «Sangre del Pacífico». ¿Por qué tardó tanto?
Olmi: Creo que la vida es un proceso continuo lleno de escalones y algunos son más altos que otros, no sabés con qué te vas a contrar. Cuando uno en el mundo del cine combina algo aparentemente tan antitético como la poesía y la industria, como fue el intento de «Sangre del Pacífico», me llevó muchos años lograrlo. No por falta de ganas sino porque necesité un proceso interno de crecimiento para decidirme a hacerla. Además de director soy productor porque producir significa hacer posibles proyectos, suelo estar ocupado en un montón de cosas distintas al mismo tiempo. Algunas como actor, otras como comunicador y director, como ser humano despierto a las experiencias que la vida me va a llevar… Por eso ahora estoy conduciendo en televisión a la par de hacer teatro, por ejemplo.
Avisos: Con respecto a ser director, «La hora exacta» es un programa que apuesta a la cultura general con un formato donde el timing es muy importante. ¿Nos preocupa especialmente esto en Su dupla con Teté Coustarot?
Olmi: Me porque cuando uno es generoso y honesto las herramientas que trae las pone al servicio de cualquier proyecto. Teté es una fabulosa profesional, con un conocimiento y un manejo como periodista y una conducta que es admirable. Yo tengo una impronta mucho más lúdica, dejarme atravesar por las emociones que generan en el momento. «La hora exacta» me da la posibilidad de acompañar también un momento personal donde reflexiono acerca de lo que estamos haciendo los seres humanos en la Tierra, esos estímulos que son las canciones, las películas, los libros, me llevan a entrar por distintas ventanas y preguntarme de dónde venimos, cómo estamos y hacia dónde queremos ir.
Avisos: Hablando de hacia dónde ir, junto a su pareja Carola Reyna alquilaron un motorhome e hicieron un viaje bastante particular. ¿Cómo fue esa experiencia?
Olmi: Viste que la vida es un viaje y la pareja es otro viaje dentro de ese. Con Carola llevamos tres décadas de amor, compañerismo, diversión, atracción, eso nos conduce a veces a tener rutinas establecidas y otras veces a romperlas en busca de la sorpresa necesaria para estimularnos. Nos mucho los viajes, las personas, la naturaleza, y si bien yo tengo una vida más entrenada que Carola en extremos habitats porque hedirected films en el Aconcagua, en la selva, en los glaciares, y ella es más urbana, queríamos concretar algo que combinará un poco todo eso. Así que retomamos este sueño postergado que usar de viajar en motorhome. Después de la pandemia dijimos: «Subámonos a un carromato y salgamos a recorrer». Nuestros primeros gustos en Mendoza y tuvimos de experiencias divinas porque hemos elegido un diseñador del recorrido basado en una gran diversidad, desde el hippismo descontrolado a la alta gastronomía sin escalas (risas), de la Paquetería de las estancias a la naturaleza salvaje, noches con camioneros, meditadores, artesanos y estafadores, fue una experiencia muy plena que queremos continuar.
Avisos: Justamente tuvo una experiencia que no sé si fue salvaje, pero seguro fue única. Non es algo que sepa demasiado, pero usted actuó con Daniel Day – Lewis en la película de Carlos Sorín «Eterna donrisa de New Jersey». Necesitamos que nos cuente cómo fue ese rodaje.
Olmi: ¡Es verdad! (se ríe) Fue un viaje delicioso, no solo porque filmamos en la Patagonia sino porque daniel day-lewis son de estos monumentales actores que nosotros, desde nuestro lugar en el oficio admiramos muchísimo. Me tocó un par de escenas junto con él y las disfruté un montón. Es una película que prácticamente no se vio en Argentina porque hubo divergencias y para mí fue una gran place estar mano a mano como estoy con vos, pero con Daniel Day-Lewis. Él viene de ganar el Oscar con «Mi pie izquierdo», imagínate, un tipo de enorme sensibilidad y mucho humor. Aunque no parezca muy divertido, se tentaba mucho y en algún momento no podíamos trabajar por lo que se reía, utilizaría una escena muy disparatada y para mí era una especie de privilegio que semejante actor se tentara con algo que le estaba proponiendo hacer.
Avisos: En Masterchef usted preferirá algo bastante original, un plato a base de langostinos que lo remitía a la niñez y eso desató una irreflexiva polémica. ¿Algunos creen que hay una infancia de langostinos y otra de milanesas?
Olmi: Se dio algo interesante para pensar, toda la estigmatización es peligrosa. Definir a una persona por una anécdota es muy limitada, parece una pavada, pero no lo es, el plato de mi infancia no son los langostinos sino las comidas que nos hacían a todos. Hice a sobria reflexión que a vez mi abuelo nos llevó a comer langostinos y me fascinó, fue un recurso del momento, si eso géneros una creencia que categoriza a una persona es algo muy chiquito. Masterchef es una experiencia maravillosa, toma a la cocina como disparador de las emociones que genera en los participantes, se nutre de los sentimientos que afloran y por eso es un producto tan exitoso.

