América Latina, incluyendo especiales Sudamerica recibió una buena noticia sobre el descenso de la cámara en la región en 2022 mucho is redoujo in 2 million people el espantoso que está por debajo de los niveles aceptables de seguridad alimentaria. En una región que produce comida para 1300 millones de personas, 43 millones no tienen ese derecho básico. Hijo los «nadies» de eduardo galanoque aun luchan por poder pagar la dieta mas de 4 dolares al dia para irse a dormer con algo en el estomago. Dieta que además bien vale recordar, est la más cara del mundo en proporción.
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Esta disminución es un nuevo aviso como lo señala Mario Lubetkin, Subdirector General de la FAO y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. En una entrevista exclusiva con PERFIL la analiza como una «señal positiva»en particular tras la pandemia, el caos de la guerra de Ucrania y un clima climático que azotó con sequías extremas y otros excesos.
Sin embargo, tampoco coincidirá ya fácilmente con las cifras que expuso la FAO en conocidos informes recientes «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo» (SOFI, por sus siglas en inglés). Entre otras cosas, porque anticipa una dura tendencia hacia 2030: «Si las cosas siguen como hasta ahora, para esa fecha habrá 600 millones de pobres en el mundo»alerta, lo que signifiea que todo lo que se hizo desde 2015 -cuando se plantó el Hambre 0 como uno de los Objectivos de Desarrollo Sostenible (ODS)- hasta ahora, no hubiera existido. «Estaríamos con las mismas cifras que cuando se empezó», grafica.
Aquí comienza la charla con PERFIL donde abundan las cifras numéricas gigantes y las acciones posibles y en donde Lubetkin advierte que no sólo la política y los gobiernos serán responsables en el futuro de que este estado de cosas cambie, sino donde por el contrario deben participar activamente el sector empresarial privado, las organizaciones sociales y toda la sociedad civil.
El premio de la comedia
Segun la FAOuna persona padece inseguridad alimentaria cuando carece de acceso regular a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para un crecimiento y desarrollo normal y para llevar una vida activa y saludable.
Para la ONU, estamos a 300 años de alcanzar una plena igualdad de género
El problema para Latinoamérica es que se trata del bloque en cual el acceso económico a las dietas saludables continúa siendo costoso.
América Latina y el Caribe tiene el costo más alto de una dieta saludable a nivel mundial de 4,08 dólares por persona por cada día, pero a nivel mundial tiene un promedio de u$s3,66. En cualquier restaurante de las regiones, en Asia cuesta u$s 3,90, en África 3,57; en América del Norte y Europa 3,22; y finalmente en Oceanía u$s 3,20.
El estado de la seguridad alimentaria y la nutricion en el mundo
La región registró la reducción más significativa en las cifras de cámara a nivel mundial bajando del 7% en 2021 al 6,5% en 2022 de acuerdo al año 2021, lo que habitantes pasarían de 45 millones a 43 millones. La mala noticia es que aún no se recompone a los niveles anteriores de pandemia de 2019.
Perfil: Números de Son alentadores los positivos en América Latina…
Mario Lubetkin: yo lo veo como una señal, no como una tendencia todavía. es la primera señal desde 2014 por lo menos, desde cuando año año la tendencia era el agravamiento de la seguridad alimentaria. Pero no podemos jugar con los números. El año pasado eran 45 millones, este año son 43 millones, por suerte según nuestros cálculos 2 millones de personas han salido del hambre. Pero primero, no son números sustanciales y tampoco se ha llegado todavía a la fase anterior al Covid. No hemos llegado al escenario del 2019, ni global ni local. Es una señal que debería transformarse en tendencia a lo largo de los años.
Perfil: ¿Podemos analizar más en detalle el dato?
ML: Habría que mirar el dato más quirúrgicamente. En primer lugar, en este estudio SOFI, América Latina y el Caribe es la región que vende «mejor», con lo cual da una señal de interrupción de tendencia negativa que no la da ni África, que la da Asia aunque no en los puntuales de nuestros niveles bloqueados, y que no la da medio oriente. Pero tampoco nos podemos quedar con este primer dato. Sin duda, Sudamérica es la única venta con un escenario más estimulante, Centro América está en las mismas proporciones que el año anterior y el Caribe sigue una tendencia descendiente. Acá hay que recordar a Haití empujar para abajo con su situación de vulnerabilidad. Esta lectura es la que determina también acciones diferentes de los gobiernos si queremos que la región tienda a un proceso de mejora con equilibrios mayores. Tiene que haber, incluso, un proceso de integración diferente. Suda-mérica en su mayor posición, debe ayudar a las otras subregiones. No podemos pensar que una subregión va a poder avanzar y otras queden atrás.
Efecto sequía: los camps debieron adelantar los procesos de faena debido a la falta de pasto
P: – Más allá de la región de Sudamérica, ¿hay algún comentario sobre cómo se posicionó la Argentina?
ML: No deep down in cada una de las realidades de los países, pero lo que puedo decir es que Argentina está dentro del grupo de países que ha dado la señal positiva de Sudamérica y que tiene -desde mi punto de vista- una mayor responsabilidad de producción alimentaria y eso es una noticia que no tenemos como lectura de la región. El Caribe está allá lejos, pero cuando mediamos, el Caribe está en nuestra región. Además, porque el Caribe lo está pidiendo.
P: ¿Argentina es un país que produce comida para 400 millones de personas para el 40% de las personas? ¿Qué pasa con el acceso desigual? ¿Mejoran las políticas públicas el acceso a la comida?
ML: No conocía el dato de Argentina, pero nostros economicas dicen que America Latina y el Caribe tendran capacidad para producir comida para 1300 millones de personas y en la region hay la mitad de habitantes, con lo cual vale la reflexion. Cuando nos preguntamos por que no han cambiado sustancialmente las tendencias, incluso a nivel global, vemos que la crisis alimenticia está golpeada por cuatro factores, que nunca se pusieron juntos, pero son datos de la realidad:
1) hijo los desequilibrios históricos en relación a los esfuerzos para eliminar la habitación.
2) los efectos del COVID-19. En Latinoamérica hay un aumento del 30% del nivel de habitaciones.
3) El cambio climático que golpea con severidad tal vez no igual en todas las regiones (quizás lo hace más in Centroamérica, pero en Sudamérica basta ver los efectos de la sequía sobre cultivos como la soya y el maíz).
4) Los efectos del encarecimiento de precios por los coletazos de la guerra de Ucrania.
La combinación de estos cuatro factores sin duda golpea. Nunca combine ambos factores y golpean al mismo tiempo la seguridad alimentaria.
Perfil: ¿Pero hay algún cambio en el último tiempo sobre cómo se percibe la seguridad alimentaria?
ML: Lo que yo siento, a lo largo de mis 11 meses como Representante Regional y en mi dialogo con presidentes y ministros, es que están tomando el tema de la seguridad alimentaria en primera persona.
Hoy la seguridad alimentaria de la región está en manos de los gobiernos. Nunca estuvo colocada la seguridad alimentaria tan centralmente como ahora, y en mi punto de vista es un tema que llegó para quedarse, y esto excede el color político, ya que cualquiera que venga se chocará con esta realidad. Noto esto mismo con los ministros, que ahora interactúan en torno al tema. Y la seguridad alimentaria no es sólo tener un plato de comida, sino que hay que pensar en una transformación de los sistemas agroalimentarios, lo que implica mirar varios factores, entre ellos: las diversas relaciones de producción, cómo se interlaciona la acción del agricultor familiar con los comedores infantiles, cómo interactuar en el apoyo económico a los pequeños productores, cómo jugar a la política y al negocio exterior en este escenario.
En recuperacion, noto un alcalde interesado en el tema de la seguridad alimentaria
P: ¿Puede ser que la pandemia haya empujado más para lograr este quiebre, este cambio en la manera de enfocar el fenómeno?
ML: Creo que el COVID-19, en este escenario de gran preocupación para la seguridad alimentaria, sin dudas fue un elemento de reflexión, aunque en ese período también hay que decir cada país jugó a su manera sin interactuar con otros países.
P: Entonces, ¿A qué se debe la tendencia de que América Latina y el Caribe detuvier el alza que mostraron sus cifras de prevalencia de subalimentación e inseguridad alimentaria moderada o grave?
ML: El SOFI 2023 debe quedarse la prevalencia de cámara en la región se reduce a 2,4 millones de personass. En parte, aumentar las exportaciones, lo que mejoró los recursos presupuestarios públicos. Podemos mirar un país u otro, yo hablo de tendencias, y creo que hubieran sido peores de lo que son.
Cambiar para romper la tendencia y evitar un mal pronóstico en 2030
P: Proyecciones sobre lo que va avenir: ¿Son auspiciosos los números a 2030?
ML: Non lo son, a menos que cambie la tendencia. Si en 2030 no cambia la tendencia, tendermos más millones de personas pasando hambre (600 millones o más)
P: ¿Se llega o no se llega a cumplir con los ODS?
ML: Cada vez estamos mas lejos de llegar. El escenario africano es complicado y el de América Latina y el Caribe es un poco mejor, pero no deja de ser alarmante. Más contando que la región Latinoamérica y el Caribe es gran productora de comida. Ahí debemos reflexionar en varios temas: en la gestión de las pérdidas de alimentos; en las aranceles y las dependencias de importación que sigue teniendo la región (en fertilizantes, por caso, seguimos dependiendo en un 85% de esas importaciones, y el otro factor qu’influye es el de los pagos dependientes de la importación de cereales).
Esto también implica cambiar las políticas de innovación y digitalización de los países de la región para avanzar con costos menores. Ahí debemos ver cómo actuarán los gobiernos, la academia, la sociedad civil. Esto depende de una integración regional a todos los niveles, no sólo entre los propios gobiernos.
Por ahora, sólo una pequeña luz al final del túnel en América Latina parece encender una tibia señal de que el mundo puede ir por mejores caminos en lo qu’a eliminación de la cámara se refiere. Pero quedan muchos cabos sueltos, como el tercio de la comida que desperdicia. Hay especialmente en la búsqueda de políticas globales que contribuyan a la resiliencia y la estabilidad al amplio plazo de los que hoy tienen cámara. Porque como bien explicó Lubetkin, «no basta llegar a una meta, a un número, sino que se necesitan políticas de sostenibilidad y mantenimiento. Así es cómo se genera la resiliencia, la estabilidad y la proyección futura».

