Un baño de ovaciones se llevó José Luis Martínez-Almeida a su llegada a la Corredera. Acompañado de su pareja, Teresa Urquijo y Moreno, saludó a los acomodadores y a los del tendido, a los de barrera y contrabarrera. Y en uno bajo, pegado a la reja de sol y sombra, presenció el espectáculo . Enrarecido el ambiente, con un sector minoritario pero gritón en contra de Roca Rey. Como si los tentáculos de los anti-Roca de Las Ventas se hubiesen extendido hasta Colmenar para atizar al peruano. «Los mediocres se van felices hoy, pero qué buen torero es. Si fuese un torero de los 70, no podría salir a la calle», decía José Carlos Arévalo. Contentos se marcharon los ultras… Ver Más
Nepal es un país mayoritariamente montañoso donde gran parte de su población reside en zonas…
Un enfrentamiento que trasciende lo personal y expone tensiones profundas en la industria tecnológica. La…
Las Maldivas dependen estrechamente de la vitalidad de sus océanos: el turismo de lujo se…
Oslo, capital de Noruega, combina ambiciosas metas climáticas con una economía que históricamente ha dependido…
1. Fundamentos básicosLa determinación del precio de la energía depende de cómo interactúan la oferta…
La colaboración entre dos leyendas del western y la cultura popular se acerca a su…