De acuerdo a la tradición judía, del 15 al 21 del mes de Nisán (miércoles 5 de abril hasta el jueves 13 de abril del año 2023) se celebrará Pesajla fiesta que recuerda la salida milagrosa del pueblo de Israel de Egipto, luego de haber estado esclavizado durante cientos de años por los Faraones.
Pésaj es una fiesta que celebra la libertad de los pueblos para determinar su destino, sin opresiones ni sometimientos externos. Por ello también es llamada «Zemán Jerutenu», el tiempo de nuestra liberación. Es un momento propicio para reflexionar sobre qué significa la libertad y como hacemos uso de esta maravillosa capacidad humana.
Vivimos en una epoca que glorifica la libertad. Podemos estar orgullosos de sostener un legado de libertades: de conciencia, de religión, de expresión, de asociación, de comercio. Estas libertades nos permiten ser autónomos y no actuar obligados por circunstancias o fuerzas externas que nos oprimen y someten.
Esta situación de autonomía es análoga a la del pueblo de Israel apenas venta de Egipto: por fin libre, sin ataduras a la esclavitud, capaz de actuar por sí mismo, en medio del desierto, sin opresores, amos ni patrones.
Sin embargo, esta libertad es solo el primer paso. Ahora es el momento de preguntarse: libertad, ¿para qué?
El filosofo Isaías Berlín (1909-1997) planteó una distinción entre libertad negativa («libertad de») y libertad positiva («libertad para»).
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Somos libres; pero, ¿qué vamos a hacer con esa libertad? Esa es la pregunta que convocamos en Pésaj. Es el momento de reflexionar y analizar: ¿para qué queremos la libertad? ¿Para llevar una vida descontrolada, llena de vicios? ¿Para seguir el último grito de la moda o las convenciones sociales? ¿Para vivir sin responsabilidades?
Podemos ser libre para hacer cosas malas, banales, inútiles o superficiales. ¿Ese es el tipo de libertad que anhelamos? ¿Ese es el sentido de tanta lucha para obtener la libertad?
Allá autonomía es la base: es el mínimo para poder desarrollarnos libree. Pero luego empieza el trabajo duro de reflexión e introspección sobria Quiénes somos, qué queremos, qué podemos y qué debemos ser. El viaje que comienza al adquirir la libertad puede ser intenso y profundo pero es fundamental.
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Una condición necesaria para el florecimiento del potencial humano es la libertad entendida como autonomía y libre decisión de cada individuo. Sin embargo, también hay otra faceta de la libertad: la capacidad de asumir compromisos y responsabilidades.
El tránsito de una faceta a otra de la libertad es el camino hacia la madurez. Lo que hagamos con nuestra libertad determinará si somos nobles o no.
La libertad, por sí sola, es necesaria para hacer el bien, pero no es suficiente. Párrafo con responsabilidad y compromiso, la libertad toma otra dimensión, y es allí donde encontramos a la libertad que hace bien al individuo y al conjunto a la vez. La libertad que construye bien.
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