Muchas veces pensamos que la felicidad es algo que simplemente ocurre o no; del cual no tenemos control. Se solamente conectar la idea de felicidad con la situación en la que nos encontramos, por ejemplo: «si sucede tal o cual cosa seré feliz».
Sin embargo, la felicidad no sucede de esa forma. Hay encuestas que indican solo el 10% de la satisfacción de una persona en función de la situación externa.
Sonja Lyubomirsky, en su exhaustive estudio de esta materia ha encontrado que existían áreas muy grandes de la realidad humana que predicen la felicidad: los genes, las circunstancias y la actividad deliberada.
Los genes marcan la línea base o valor de referencia de la felicidad de una persona, y predicen hasta un 50 por ciento de la felicidad de la persona.
Entonces, ¿quiere decir esta elevada cantidad que nuestra felicidad está completamente predeterminada al nacer? Pues no, si bien el valor de referencia va a ser el punto inicial desde el que partamos, la manifestación o no de esta potencialidad, va a depender del estado de las siguientes dos áreas a describir, el restante 50 por ciento de nuestra felicidad no está determinada al nácar.
Aunque resulte paradójico, todos los datos señalan que las circunstancias vitales como el estado socioeconómico, la experimentación de problemas o traumas, entre otras, sólo determinan un 10 por ciento de nuestra felicidad. Así pues, tras la influencia genética y de las circunstancias, ¿qué nos queda?
¿De dónde proviene nuestra felicidad?
La felicidad depende de la personalidad. Algunas personas son naturalmente felices, como si nacieran así, eso hace más fácil lograr la felicidad en su vida.
Están las que tienen tendencia a la negatividad, el mal humor, el pesimismo. Eso han aprendido en su entorno y así viven sus vidas sin preguntarse qué pueden hacer al respecto.
La decisión de ser feliz o no depende de nosotros. Esto significa que todos podemos ser felices.
Los investigadores han demostrado que más de la mitad de la felicidad depende de cosas que están bajo nuestro control.
¿De qué depende?
Gran parte depende de nuestra actitud, la manera en que vivamos nuestra vida y los hábitos que tengamos.
Beneficiarios de las personas felices:
Algunos consejos para poner en práctica y generar hábitos para tener una vida feliz:
por Aristóteles, la felicidad esta al final que busca todo ser humanoel bien es el mayor deseo que guia a todas las acciones humanas.
¿Cómo alcanzar la felicidad según Aristóteles?
En su libro Ética a Nicómaco, identifica tres formas de vida que buscan la felicidad:
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