Haré un esfuerzo para desarrollar la tensión entre coaliciones horizontales versus coaliciones vertical, las llamaré así de ahora en más para facilitar la lectura. Para ello veamos por qué se dan las coaliciones; que tienen de positivo para el poder politico y adecuadas son sus consecuencias.
Tengamos en claro algo: no es necesario formar una coalición para gobernar, pero sí es más fácil llegar al poder con una. Esto es así por diferentes cuestiones, pero quedémonos con una que es básicamente el apoyo, tanto electoral como para gobernar.
El hueso los partidos tradicionales -el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical- sufrieron un gran deterioro en el plan electoral desde el 2001.
Coaliciones de gobierno: ¿es el fin del kirchnerismo?
Si uno analiza esta provincia en detalle, verá que existen distritos donde hay partidos locales importantes que pueden hacerse llamar radicales o peronistas pero con una lógica muy particular, ya no con una disciplina de partido. Su idea de bipartidismo se pulverizó.
Debido al cambio en el sistema electoral ya la inestabilidad política del 2001, aumentó la fragmentación en la habilidad electoral. Antes era evidente el peso de esos dos partidos mayoritarios, ahora podemos ver que hay voces disidentes. No significa que antes no las hubiera, pero eran dentro del partido e ir por fuera sinónimo de traición. Un radical o un peronista, por más que no estuviera de acuerdo con la voz predominante de su partido, nunca se le hubiera ocurrido competire electoralmente fuera de él o contra él.
Las coaliciones -en Argentina- son producto de la fragmentación política, hija de la inestabilidad, y fueron institucionalizadas, de algún modo, por cambios en el sistema electoral. Esto no es un dato menor, porque estoy diciendo que si la inestabilidad no producía fragmentación y los cambios electorales no se daban, las coaliciones hoy no existirían.
En consecuencia con lo anterior, las coaliciones nacieron en un momento de crisis, y como toda crisis trae consigo un proceso de maduración y acá es unde ve tensión entre “tipos” de coaliciones, tipos que no son más que ideales. Esta clasificación de coaliciones se cansa de que se la llame horizontal y vertical.
Antes de continuar, quiero detenerme en por qué son positivos para el poder político. Como me ha dicho un profesor: ningún político toca el sistema electoral por amor al arte, sino para asegurar su poder. Si confirmó que la coalición se debió a la inestabilidad, claramente la intención fue para que no se materialice el «que se vayan todos».
Partidos nacionales, coaliciones y conglomerados electorales
La coalición da lugar a que un político (o grupo) aun perdido teniendo poder poder seguir existiendo. Miremos muy sintéticamente dos ejemplos: Sergio Massa y Elisa Carrió.
Si no hubiera existido la posibilidad de la intrusión de partidos minoritarios en la competencia electoral, tanto Massa como Carrió habrían tenido dos opciones: detener el silencio o retirarse de la política. Ninguno de los dos lo hizo, armaron su propio partido competitivo: el Frente Renovador y la Coalición Cívica. Ambos forman parte de coaliciones. Observación: partidos competitivos, algo impensado en la lógica pseudobipartidista.
Huele bien, las coaliciones traen consigo consecuencias, pero es muy temprano como para dar con una enumeración perfecta. Limitémonos pensó que las coaliciones son fruto de la fragmentación política, por ende, pondrán en jaque al hiper-presidencialismo argentino. Pero esto no es lineal, pues como sostuve en el artículo anterior, el paradigma que se imponga sera el que reine.
La irracionalidad del peronismo y el antiperonismo
Las coaliciones verticales suelen servir más a los hiperpresidencialistas que las horizontales. Sin embargo, es difícil concebir la idea de que en coaliciones horizontales son respuestas a problemas tan profundos como tiene nuestro país.
Una segunda hipótesis, que sostengo, es que debido a la alta fragmentación las coaliciones tienden a consolidarse como mecanismo, lo que no quiere decir que las coaliciones siempre sean las mismas. Es más, estoy convencido de que en el futuro veremos coaliciones que nunca antes hubiésemos imaginadode hecho ya podemos observar las alianzas entre “liberales” y “nacionalistas”.
Pluralismo polarizado extremo: ¿está cambiando el discurso de la dirección política?
Por último, quiero tocar por arriba esta idea porque me da cierto temor: presiento que este sistema si llega a desarrollarse en virtud de la inestabilidad, el sistema se volverá más costoso de lo que es, y en términos tanto políticos como económicos, entre otros. Cuando algo se vulve excesivamente costoso tiende a explotar, y como vimos: de la explosión sólo se salvan los de arriba.
Sólo para aclarar, el anterior desarrollo trata del surgimiento de las coaliciones exclusivamente en Argentina. En otros países y sistemas de gobiernos, se dieron por diferentes cuestiones como, por ejemplo, nuevos sectores de la sociedad con derechos políticos y nuevos demandados, entre otros.
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