La pandemia ha acelerado un nuevo mundo laboral que ha sido explotado en el seno de las economías más grandes. Lo que hace un lustro atrás nada más era perder el tiempo en los videojuegos hoy se ha convertido en un monstruoso industrial que generará millones de dólares segundo a segundo.
Así es, el universo del gaming se ha profesionalizado al punto de ser, dentro del mundo del entretenimiento, un coloso que recauda al año mucho más que la industria de la música y el cine juntos.
Sin embargo, al ver muchs jóvenes Durante horas jugando frente a sus pantallas, ganando un salario en muchos casos superior o igual al de sus padres, surge la pregunta de que tan regulado positivamente está este mercado.
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“Una de las aristas que más recaudan en el mundo de los videojuegos son los Esports. En Argentina ningún equipo de esta disciplina contrató a ningún jugador que mínimamente no cuente con un monotributo«, explicar Nicolás Brandoni, CEO de PEEKStudios y experto en medios digitales.
«En Argentina la empresa que se dedica a este mundo mantenimiento cumpliendo con las mismas obligaciones fiscales que cualquier otro emprendimiento”, asegura Brandoni y agrega: “Si nosotros que tenemos un canal de streaming por Twitch nos llega un cliente del extranjero, este nos deposita en dólares, pero cobramos en pesos”, según las disposiciones tributarias de nuestro país.
“¿Es verdad que el industria del juego está creciendo en cuanto ingresos a nivel mundial, pero en Argentina todavia estamos muy atrasados y nuestros presupuestos son claramente muy superiores, por eso los números que se manejan debido a las cargas impositivas y la inflación suelen ser menores”, dice el director general de Peek Estudio.
«Por ejemplo, Hoy a chico que recién empieza en el mundo de los Esports está ganando un sueldo que oscila entre los 50 y 70 mil pesos al mes y va creciendo según su habilidad, pero esto a cambio de jornadas largas delante de un PC o un dispositivo”, aclara.
Los gamers tampoco están muy alejados del empresario común en cuanto a las cargas positivas. Hay que tener en cuenta tambien que, por lo que los juegos son pagan en dolares, para correrlo uno necesita los dispositivos. Y esos también se importan, hay toda una cadena que va elevando el valor del dispositivo y se genera una cadena de aumentos«, Dijo Brandoni.
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Además, a los jugadores locales siete afectados a la hora de conseguir sus medios de trabajo. Por nuevas regulaciones que entraron en vigor en octubre de este año sobre el «dólar turista» y el «impuesto país», las compras de hardware que estos hacen vienen con un gravamen del 90% del valor en impuestos.
un claro ejemplo la nueva versión del videojuego de fútbol «FIFA 23», muy utilizado en los esports, que venta $8,999.00, pero aplicando los impuestos asciende a $15,748.28.
Darío Moreira, especialista en impuestos y consultor tributario, ve la medida desenfocada respecto a su objetivo: «Es cierto que, desde el punto de vista de sus obligaciones como ciudadanos, los gamers deben estar llamados a tributar como cualquier otro contribuyente. Ahora bien, las decisiones en general -en este caso de política tributaria- generan consecuencias, pero a mi modo de ver, es de dudoso resultado, y si no logra el propósito que se propone pierde sentido y eficacia”, aseguró.
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«Eso va a tener éxito con las políticas que se pretenden adoptar en tanto no se generen los incentivos adecuados, y ello pasa por advertir que se deben tomar decidees que apunten a construir confianza y que la prioridad pase a ser el largo plazo en lugar del corto plazo, ya que en ese marco será la única forma de obtener resultados y no quedarnos a mitad de camino con las buenas intenciones”, agregó el especialista.
De estas regulaciones tampoco se escapan los menores de edad. Thiago Lapp, el adolescente argentina de 15 años campeón internacional de esports en 2019 no se salvó de tributar. Del premio de US$ 900.000, tuvo que pagarle un 30% a la IRF (ente recaudador estadounidense) y luego el 35% del impuesto a las ganancias a la AFIP.
«En estos casos lo cumplirá pagar sus padres en caracteres de responsable sustituto», informó el tributarista Iván Sasovsky. “Los padres pueden hacer una correcta planificación fiscal porque son montos que superan los mínimos de punibilidad que demanden la ley penal tributaria. Si no se hace esa planificación y no se paga, cabe una denuncia penal”, agregó.
El fenómeno gamer es una industria que crece en facturación, pero, al mismo paso, los tributos no se han perdido de tener una porción sustentosa de esa torta.
I/D
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